Por Jon Rappoport
El
globalismo es el Nuevo Orden Mundial.
No hay ningún misterio en ello. La alianza entre las mega-corporaciones, los
bancos y los gobiernos se fortalece constantemente a medida que extienden su
poder sobre las poblaciones.
En
este artículo usaremos el ejemplo de lo que sucede en Australia para ilustrar
un elemento oculto que se puede aplicar a todas las naciones del mundo: el cártel médico actúa al servicio del
Nuevo Orden Mundial.
El
principio que se aplica es bien simple: si se amplía el grado de obediencia
ciudadana en un área concreta, esta obediencia se acabará expandiendo a todas
las áreas.
Dicho
de otra manera: el truco consiste en crear el hábito básico de la obediencia.
Esa costumbre de obedecer, entonces se extiende a la mente subconsciente y lleva
a los individuos a obedecerlo todo.
El
globalismo y el Nuevo Orden Mundial necesitan la obediencia de la población
porque sus métodos son a menudo tan descarados que sólo los robots programados
y obedientes pueden aceptarlos.

